La ciudadanía de la Ribera, la más feliz de Navarra

Las personas con un nivel de renta media tienen mayor grado de felicidad que los niveles bajos y elevados, según un estudio que ha elaborado Co.CiudadaNA, con la colaboración del Diario de Navarra y del Instituto Hermes

Navarra se presenta como una región europea muy feliz. De hecho, en relación con otras Comunidad Autónomas presenta el nivel más alto, según un estudio que ha elaborado Co.CiudadaNA, con la colaboración de Diario de Navarra y del Instituto Hermes.

Según dicho estudio, en la explicación de este comportamiento hay que tener en cuenta el elevado nivel de desarrollo económico de Navarra, su elevado nivel de Salud Pública junto con un alto comunitarismo social. Navarra es una región donde su ciudadanía da mucho valor a las relaciones sociales, amigos y familia.

Por zonas de Navarra, nos encontramos ante el hecho de que la ciudadanía que vive en la zona sur de Navarra es más feliz. La interpretación que damos a ello es que en esa zona la ciudadanía es más comunitaria.

Más confiada en sus relaciones sociales; cree de manera más relevante en la ayuda vecinal y se siente más identificado con la comunidad local donde vive. A pesar de que sus indicadores económicos no son tan positivos.

Lógicamente, el grado de satisfacción con la vida está directamente relacionado con el grado de felicidad. Las personas que se declaran más insatisfechas con su vida presentan unos niveles más bajos de felicidad. En este tenor, la ciudadanía navarra traslada un grado de satisfacción con su vida superior a la media española y europea.

Los aspectos que mayor satisfacción reportan a la ciudadanía navarra son aquellos de carácter más relacional: relaciones familiares, relaciones con amigos y respeto con el que trata a la gente. Aspectos que como hemos visto están ya muy identificados con la felicidad de las personas.

Los que menos satisfacción le produce a la ciudadanía navarra son su nivel de ingresos y su escasez de tiempo libre. En el caso de ingresos económicos, cabe pensar en que es una demanda elástica asociada al mayor consumo, dado que la población navarra presenta una alta renta per cápita en relación con otras zonas.

En el caso del tiempo libre supone la reivindicación de la nueva sociedad que valora más este espacio que antaño; perdiendo valor la cultura del trabajo. Pese a los profundos cambios sociales que se están produciendo en el trabajo, disponer de un empleo sigue siendo un elemento central y es uno de los principales vínculos sociales. Su ausencia o fragilidad influye directamente sobre la felicidad.

Las personas que se encuentran en desempleo manifiestan niveles más bajos de felicidad. Si bien, las personas trabajadoras de Navarra manifiestan una alta satisfacción laboral no es tanta la satisfacción en términos de autonomía y reconocimiento laboral. Algo que debería hacer reflexionar a los empleadores dado que los recursos humanos de calidad son básicos en la nueva economía basada en conocimiento e innovación. En general, diferentes estudios evidencian un efecto positivo de la renta sobre la felicidad. Pero ese aumento de la felicidad no es lineal ni infinito.

Podemos observar cómo son las personas con los niveles de renta media las que tienen mayor grado de felicidad. Las personas con niveles de renta inferiores son los que menor grado de felicidad manifiestan. La confianza en las personas de tu entorno, en tus relaciones sociales, es uno de los cimientos sobre los cuales se edifica la sociedad. El nivel de confianza social, al igual que la ayuda mutua, suponen factores sociales de felicidad.

Si comparamos el nivel de confianza en otras personas de Navarra con la media de España podemos apreciar una importante diferencia. Es importante retener que esa mayor confianza ciudadana que existe en
Navarra es factor significativo de felicidad.

La creencia religiosa parece no tener un efecto relevante en el grado de felicidad de la ciudadanía navarra. La secularización de las sociedades desarrolladas afecta a Navarra, aun cuando la religiosidad es alta en determinados colectivos

En la presente investigación, podemos observar cómo la felicidad es mayor en las personas que se sitúan más a la izquierda. Pero los datos no se pueden calificar de definitorios. Cabe reflexionar teniendo en cuenta que la ideología de la izquierda tiende a ser más comunitarista que la de derecha.

El estado de salud percibido por la ciudadanía navarra se percibe como uno de los más altos de Europa. Este dato muestra sintonía con la alta valoración del sistema sanitario navarro que se desprende de diferentes informes que se elaboran desde el Ministerio de Sanidad de España. Cuando se pregunta por diferentes estados de ánimo, salud mental, podemos apreciar cómo la situación de la ciudadanía navarra es mejor que la media española en muchos aspectos.

El grado de felicidad se mantiene bastante estable en todas las edades. No obstante, en las personas más jóvenes se sitúa por encima de la media y va reduciéndose hasta situarse por debajo de la media en las personas mayores de 65 años. Las personas jóvenes tienen unas condiciones sociales más precarias, pero no les impide ser más felices.

Las personas que están casadas o con pareja son más felices que las que están separadas, divorciadas o viudas. Lógicamente, en estos últimos casos, se produce, de alguna manera, una ruptura de su unidad de convivencia
y ese aspecto redunda en el estado de la felicidad. Lo que no presenta diferencias significativas, a tenor de los datos, es la unidad convivencial de persona soltera o en pareja.

Las personas encuestadas puntúan con un 7,1 en una escala del 0 al 10, el respeto de sus derechos digitales. Lo que es una puntuación alta. Por otro lado, sólo un 8,8% de las personas encuestadas afirma haber tenido problemas relacionados con los derechos de ciudadanía digital. A este grupo de población que han tenido problemas les hemos preguntado si les afectó en su felicidad, dando unas bajas puntuaciones. Podemos afirmar, como hipótesis de trabajo, que la percepción ciudadana no es consciente de los riesgos de sus derechos digitales.

NAVARRA, UNA REGIÓN MUY FELIZ

Para conocer el grado de felicidad de la ciudadanía navarra hemos reproducido la pregunta que a ese respecto realiza tanto el Centro de Investigaciones SociológicasCIS como la Encuesta Europea sobre la calidad de vida del año 2016 de la Comisión Europea.

La ciudadanía navarra sitúa su felicidad en una media del 7,8 sobre 10. Es la primera Comunidad Autónoma, junto con Canarias, en cuanto a valoración de su felicidad y se encuentra 0,5 puntos por encima de la media de España. Este grado de felicidad se sitúa por encima de la media europea, que es de 7,4, y por delante de países como Francia, Portugal o Alemania.

De tal modo, partimos con una posición muy ventajosa de Navarra con respecto a la felicidad; comparativamente, mejor que en España y Europa. La primera reflexión aproximativa que cabe realizar es que en ese
alto grado de felicidad los indicadores económicos y sociales de Navarra parecen influir de forma importante.

El PIB Regional de Navarra está por encima de la media de regiones europeas; tiene una de las tasas de paro más baja de España; su renta per cápita es de las más elevadas de España… Pero, además, como veremos,
hay otros factores explicativos a ese alto nivel de felicidad, tales como la salud pública o el comunitarismo.

La ciudadanía de la Ribera, la más feliz de Navarra

A la hora de buscar los factores explicativos de este hecho partimos de que, en este caso, no es el factor económico el condicionamiento principal. La zona de la Ribera presenta unas tasas de desempleo y de pobreza superiores a la media de Navarra y una renta media disponible también inferior a la media Navarra.

Las condiciones económicas en el Sur de Navarra son peores que en el resto de Navarra, pero son más felices. Este fenómeno de no relacionar directamente las condiciones materiales con la felicidad lo veremos también en las personas jóvenes; son más felices pero sus condiciones
sociales son más precarias.

Es decir, el dinero no hace la felicidad, aunque ayuda. En el caso de las zonas territoriales son otros los factores de carácter cultural. Incluso factores medioambientales entre las que cabe mencionar las horas de sol.

Desde nuestra investigación hemos cruzado algunas variables que entendíamos condicionantes de la felicidad por zona. En este caso, “identidad del pueblo y ciudad donde vive”; “nivel de confianza en las personas” y “percepción de ayuda de los demás”. Podemos observar cómo son las personas de Tudela y Ribera Alta las que presentan los mayores índices que el resto de zonas.

Por un lado, los habitantes de la Zona de la Ribera son los que más se identifican con su comunidad local; aquellos que se encuentran más adaptados a donde viven. La identificación con el entorno social y local es un factor influyente en la sociedad tal como los estudios sobre felicidad advierten; algo que también se corrobora en este estudio.

Por otro lado, la confianza en los demás también se muestra como uno de los rasgos que inciden de manera relevante en la felicidad de las personas. En ese sentido, las personas que confían más en la gente tienen niveles
más altos de felicidad, siendo la ciudadanía de la Zona de Tudela la que se declara más confiada. Por último, la creencia en la ayuda mutua en la zona de la Ribera es más alta que en el resto de Navarra.

Nos encontramos ante una ciudadanía que vive en la zona sur de Navarra que es más confiada en sus relaciones sociales; que cree de manera más relevante que la ayuda vecinal existe y que se siente más identificado
con la comunidad local donde vive. Podemos afirmar que existe una cultura cívica más densa; más pegada al comunitarismo y, a la vez, más abierta en sus relaciones sociales. Todo ello, les influye en su estado de felicidad; a pesar de no tener tanto nivel de renta como otras zonas de Navarra.

¿QUÉ INFLUYE EN NUESTRA FELICIDAD?

Las personas encuestadas manifiestan que la salud es el factor clave más relevante para ser feliz.

Igualmente, las relaciones sociales y familiares, el vínculo con el territorio, la apuesta por la igualdad y la tolerancia se ubican como factores clave para la felicidad. Así mismo, resulta significativo el escaso peso que tienen las creencias religiosas en la esfera de la felicidad en consonancia con una sociedad cada vez más secular.

Como podemos apreciar, en el grado de felicidad, la economía no lo es todo. Factores comunitarios, de relaciones sociales; actitudes proactivas con el resto de la ciudadanía son factores de éxito para la felicidad. No sólo se trata de carácter personal, de actitud, sino también de cultura cívica, de proceso de socialización.

Resulta significativo que los factores que han señalado las personas encuestadas coincidan en gran medida con los rasgos que según el Panel de Tendencias tiene la sociedad navarra como señeros. Navarra presenta una
comunidad socialmente membrada donde la ciudadanía pone en valor sus relaciones sociales y comunitarias.

Por encima de otras regiones
Por otro lado, existen factores de la felicidad que se aprecian acomodados a las nuevas sociedades y sus unidades de convivencia. De tal modo, que la importancia de vivir en pareja y de tener hijos se relativiza. Esto no quiere decir que la familia como unidad social pierda peso; se trata de advenimiento de nuevas familias.

Desde el año 2015, CoCiudadaNa viene desarrollando el “Panel de Tendencias de Navarra . En él se desprende por parte de los informantes clave cómo los navarros y navarras dan un alto valor social a la familia y amigos.

Al uso de la canción “Salud, dinero y amor”, los tres factores más importantes que detectan las personas encuestadas para la felicidad son la Salud, la Familia y el Trabajo.

ALGUNAS CLAVES

  • La felicidad es multicausal. Los factores sociales como renta, salud pública, comunitarismo son muy significativos
  • La ciudadania de Navarra presenta los niveles más altos de felicidad en España Su grado de felicidad le sitúa por encima de la media Europea. Por delante de países como Francia, Portugal o Alemania
  • A su vez, el Sur de Navarra presenta tasas más elevadas de felicidad Las personas en desempleo son uno de los colectivos con niveles más bajos de felicidad
  • La calidad del empleo, reconocimiento y autonomía incide en el grado de felicidad
  • Las personas con un nivel de renta media tienen mayor grado de felicidad que los niveles bajos y elevados
  • El grado de felicidad crece conforme crece el grado de identificación con su entorno más próximo
  • Las personas que confían más en la gente son las que tienen unos niveles más altos de felicidad
  • El nivel de felicidad aumenta cuando crece el sentimiento de ayuda mutua
  • La salud tiene una relación de causalidad directa con la felicidad. Se percibe un alto grado de Salud Pública en Navarra
  • El grado de felicidad se mantiene bastante estable en todas las edades.
  • Se sitúa por encima de la media en las personas más jóvenes y va reduciéndose hasta situarse por debajo de la media en las personas mayores de 65 años
  • Las personas casadas o que tienen pareja son las más felices frente a las personas viudas, o las divorciadas o separadas que son las que expresan una menor felicidad
  • Las personas casadas y solteras presentan similares grados de felicidad Las personas jóvenes son más felices aun cuando son más precarias
  • La ciudadanía no percibe problemas importantes con sus derechos digitales La religiosidad no se aprecia como condicionante de la felicidad propio de sociedades secularizadas
  • La ideología tampoco presenta rasgos definitorios. Aunque los datos indican mayor prevalencia de felicidad en ideología de izquierdas

Publicidad

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.